En este capítulo de Abraham: Dios le adelanta a Abraham que va a destruir a Sodoma y Gomorra por el gran pecado que los envuelve.
Dios también le dice a Sara, que no desconfié de la palabra de él, ya que para él no hay nada imposible, a lo que ella miente y dice que nunca ha dudado o se ha reído, y Dios le responde que no mienta, que sí se río.
Abraham atiende a Dios y a los ángeles con las mejores comidas, pero ellos no se quedan por mucho tiempo y se despiden de Abraham.
Abraham está preocupado por Lot pero dice que no va a ir a Sodoma para rescatarlo, que él mismo debe hacer algo por su familia.
Sigue la novela de Abraham aquí: