El Gobierno español aprobó hoy la derogación del impuesto que grava a los consumidores que generan su propia energía sobre todo a través de placas solares, conocido como el "impuesto al sol", como una de las medidas para abaratar la electricidad y combatir la pobreza energética.
El Ejecutivo socialista decidió además eliminar otras barreras que dificultaban y desincentivaban la implantación del autoconsumo eléctrico en España, entre ellas la simplificación de los trámites burocráticos.
También reconoce el derecho al autoconsumo compartido por parte de uno o varios consumidores, lo cual permitirá aprovechar las economías de escala, así como el derecho a autoconsumir energía eléctrica sin peajes ni cargos.
La ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, destacó en rueda de prensa al anunciar las medidas que la supresión del "impuesto al sol" le produce especial satisfacción, pues "por fin este país se libra del gran absurdo del que se han mofado expertos internacionales".
España ha vivido en los últimos meses un aumento considerable del precio de la energía, que se traduce en la subida de la factura eléctrica de las familias y provoca situaciones de precariedad cuando llega el invierno.
La factura eléctrica media en España ha subido un 92 % en los últimos 15 años, según una de las principales asociaciones de consumidores, Facua, la sexta subida mensual consecutiva de este año en octubre.
El anterior Gobierno del conservador Partido Popular (PP) aprobó en octubre de 2015 la regulación del autoconsumo eléctrico, que incluía una serie de cargos a los usuarios que producen parte de su energía.
Como consecuencia de estas limitaciones, en España sólo hay algo más de un millar de autoconsumidores, frente al más de un millón que existe, por ejemplo, en Alemania.
Otra de las medidas para combatir el alto precio de la energía adoptada hoy por el Ejecutivo es suspender durante seis meses el impuesto a la generación de electricidad, del 7 %, aprobado en 2012.
Además, y para abaratar aún más la factura eléctrica, se introducirá una exención en el impuesto de hidrocarburos para desactivar el gravamen conocido como "céntimo verde" en los combustibles para generación eléctrica.
Según explicó la ministra Ribera, la suspensión de estos dos impuestos reducirá en torno a un 4 % la factura de los consumidores domésticos.
Para aliviar la factura energética en los hogares más vulnerables, el Gobierno español anunció también la puesta en marcha de un bono social térmico, que será una ayuda directa para pagar gastos de calefacción, cocina y agua caliente.
El volumen de esa ayuda dependerá de la condición de consumidor vulnerable o vulnerable severo y de la zona climática donde resida el beneficiario, y la cantidad total destinada a este bono se consignará cada año en los presupuestos del Estado.
FUENTE: EFE