Las plácidas vacaciones de las que está disfrutando David Beckham en la costa de Amalfi se vieron interrumpidas este fin de semana por la aparición de una lancha de la policía italiana, que se acercó a su yate privado mientras él se relajaba tomando el sol.
El periódico The Sun asegura que Beckham acudió a atender en persona a los policías y se mostró muy amables con ellos. También ordenó a sus retoños que aparcaran las motos en cuanto le explicaron que estaban cometiendo una infracción por mucho que llevaran chalecos salvavidas y se hubieran mantenido en todo momento cerca de la embarcación.
En total, el futbolista retirado pasó 45 minutos charlando con los agentes y antes de que se marcharan accedió incluso a sacarse varios selfies con ellos, de lo que se deduce que todo quedó en una advertencia sin multas de por medio.
FUENTE: RSS