PARIS ( AP ). Trocando barrotes por manubrios, un pelotón de presos franceses están participando en el primer " Tour de Francia Penitenciario ", una gira de 2,200 kilómetros a través del país durante dos semanas.
No es una competencia, dijeron las autoridades penitenciarias y las conocidas "fugas" del Tour de Francia están prohibidas. Es un ejercicio de solidaridad y fuerza de voluntad.
Los 200 presos, acompañados por guardias, policía y equipos de apoyo, recorren los viñedos de Provenza, la costa soleada del Mediterráneo y las cumbres majestuosas de los Alpes.
" Es un regalo hermoso ", dijo Olivier, preso en la cárcel de Montmedy, quien saldrá en libertad en dos meses y de acuerdo con la ley sólo dio a conocer su nombre de pila. " Es la fresa del postre, el cierre perfecto a mi situación ".
Las autoridades eligieron a los participantes en todas las cárceles de Francia, presos que cumplen condenas de dos años a 25, ladrones de poca monta y criminales de largo prontuario, hombres y mujeres, jóvenes y viejos.
El objeto de la travesía, que comenzó el jueves pasado, es retarlos, provocar su ambición, imbuirles el sentido de amor propio y orgullo.
" ¿Por qué un Tour de Francia? ", preguntó Francois Grosvalet, director de programas deportivos del servicio penitenciario. " Porque en la historia del deporte francés, el Tour de Francia está muy cerca de la cima ".