El líder del partido Socialista español acogió con satisfacción una propuesta el viernes del grupo de izquierda radical Podemos para formar una coalición de gobierno.
Sin embargo, Pedro Sánchez insistió en que el conservador presidente en funciones, Mariano Rajoy, quien ganó la mayoría de los votos en las elecciones inconclusas del mes pasado, debería tomar la primera iniciativa.
Si Rajoy y su Partido Popular fracasan en formar un gobierno y obtener la aprobación del parlamento, el partido Socialista "hará todo lo posible para que haya un gobierno progresista para el cambio", dijo Sánchez.
El partido Popular de Rajoy ganó 123 asientos en la elección del 20 de diciembre, pero se quedó corto de la mayoría en la cámara baja del parlamento de 350 miembros.
Hasta ahora, ningún grupo ha expresado intención alguna de votar por Rajoy, por lo que la aprobación parlamentaria para él es altamente improbable.
Sánchez habló después de un encuentro con el rey Felipe VI, quien ha estado en conversaciones con los líderes de los partidos antes de llamar a uno a formar un gobierno. Tenía que reunirse con Rajoy el viernes más tarde para concluir las sesiones.
De forma tradicional el monarca invita al ganador de la elección a gobernar, pero puede optar por otros líderes si logran formar alianzas y reunir más votos en el parlamento.
El líder del partido nominado debe ganar un voto de confianza en el parlamento para asumir el gobierno. Si el asunto no es resuelto en los dos meses posteriores a la primera votación, se convoca a una nueva elección.
Más temprano, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, hizo una oferta sorpresiva de una coalición con los Socialistas y el más pequeño Izquierda Unida (IU).
Iglesias dijo que quiere que los tres partidos formen un "gobierno del cambio", con el número de puestos en el gabinete distribuidos según los resultados de la elección general de diciembre. Iglesias dijo que ocuparía el puesto de vicepresidente, mientras que Sánchez lideraría al gobierno.
Podemos y sus aliados obtuvieron la tercera posición en la elección con 69 escaños, mientras los Socialistas obtuvo 90. Izquierda Unida logró dos.
Hasta ahora no se ha logrado nada en las negociaciones entre los partidos para formar alianzas.
"Hemos decidido tomar la iniciativa y dar un paso adelante", dijo Iglesias a la prensa luego de su reunión con el rey. "En este momento no caben medias tintas. O se está por el cambio o por el inmovilismo y el bloqueo".
La popularidad de Rajoy se ha hundido durante los últimos cuatro años en el gobierno debido principalmente a escándalos de corrupción ligados a los partidos, leyes impopulares y medidas de austeridad introducidas para ayudar a España a salir de una grave crisis económica.
La elección de diciembre produjo el parlamento español más fragmentado en décadas y puso fin a la alternancia en el poder que el partido Popular y el Socialista habían tenido. El surgimiento de nuevos partidos como Podemos y el grupo centroderechista Ciudadanos, que obtuvo 40 escaños, fue interpretada como una señal de que los españoles querían el cambio.