Las escuelas seguirán cerradas el jueves en muchas partes de Alemania mientras el país se prepara para una tormenta invernal que se espera que entre por el oeste y deje intensas nevadas, lluvias y vientos racheados.
Las autoridades pidieron a los residentes, especialmente en el oeste y el norte, que en la medida de lo posible no salgan de casa el jueves.
Muchos de los trenes reducirán su velocidad por la tormenta y se esperan retrasos en el servicio, dijo la empresa ferroviaria estatal en su cibersitio.
Bomberos y policías respondieron el miércoles en la noche a numerosos accidentes de tránsito en el norte y sur de Alemania provocados por las intensas nevadas y las carreteras resbaladizas.
Según reportó la agencia de noticias alemana dpa, la policía dijo que los choques se produjeron “cada minuto” en autovías entre Wilhelmshaven y Westerstede, en el norte del país.
El meteoro, que también afectará a otros países del continente, provocó la cancelación de 220 vuelos con salida y llegada en el aeropuerto Schiphol de Ámsterdam, anunció la aerolínea holandesa KLM el jueves.
Los fuertes vientos que azotan el aeródromo forzaron la cancelación o demora de decenas de trayectos.
El servicio meteorológico holandés decretó alerta roja, la más severa, para amplias zonas del país y dijo que se registraron rachas de viento de 140 kilómetros por hora (87 millas por hora) en el puerto de Hook, en el sur del país.
En Bélgica, las fuertes rachas de viento obligaron a cerrar el puerto de Gante, en el noroeste del país.
Las autoridades belgas decretaron de madrugada alerta naranja, el segundo nivel más grave, para el norte del país y el tráfico de tranvías quedó suspendido en algunas zonas de la capital, Bruselas, donde varios parques fueron cerrados al público.
FUENTE: AP