Una vez más, el pueblo de Atalaya, en la provincia de Veraguas, abrió sus brazos para darle la bienvenida a miles de devotos del Cristo Nazareno, quienes participaron de la peregrinación que tiene varias décadas de realizarse.
Una vez más, el pueblo de Atalaya, en la provincia de Veraguas, abrió sus brazos para darle la bienvenida a miles de devotos del Cristo Nazareno, quienes participaron de la peregrinación que tiene varias décadas de realizarse.