El arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, reiteró un “llamado a la sensatez y al diálogo responsable” en medio de la crisis social que se vive en la provincia de Bocas del Toro.
El llamado fue dirigido especialmente a educadores, trabajadores, productores, jóvenes, comunidades indígenas y demás sectores sociales, a quienes pidió no dejar de luchar por la justicia, pero hacerlo “con respeto, con inteligencia colectiva y con la mirada puesta en el bien común”.
Además, remarcó que el encuentro y el diálogo no son utopías, sino una urgencia moral y necesidad histórica:
“Cerrar las puertas a la escucha equivale a prolongar el sufrimiento y profundizar las heridas de la nación. Es precisamente cuando más se agudizan los conflictos, cuando más se necesita valentía para escucharse, dignidad para respetarse y humildad para construir en conjunto. La violencia jamás será camino legítimo hacia la justicia”, subrayó el arzobispo.