Unas 800 personas reciben atención por parte del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y permanecen en centros escolares habilitados como albergues, tras habitar en zonas vulnerables que resultaron afectadas por el desbordamiento de canales y ríos en Bocas del Toro.
Respecto a la suspensión de clases, se informó que los estudiantes no asistirán a los planteles utilizados para albergar a los ciudadanos; sin embargo, los educadores sí deberán presentarse para apoyar al personal en la atención a los damnificados y en la limpieza de las instalaciones. Asimismo, las autoridades correspondientes ya evalúan los daños estructurales en los centros educativos.
Por su parte, el Gobierno nacional coordina el envío de ayuda humanitaria, que incluye alimentos y enseres de primera necesidad para las familias afectadas.