Si comer un tazón de lechugas con zanahorias y asistir al gimnasio no son tus programas favoritos, no te desesperes. El camino para lucir un cuerpo esbelto, no tiene por qué ser un vía crucis de privaciones, hambre y sudor. En realidad, puedes lograrlo mientras ves una película acostada en la cama, bajo el aire acondicionado.
Les explico: un grupo de estudiantes de la Universidad de Sidney, en Australia, ha descubierto que el frío puede ayudarnos a potenciar el gasto de energía y bajar de peso. Para comprobar esa tesis, los investigadores pidieron a un grupo de voluntarios que permanecieran cerca de 6 horas al día a una temperatura de 15 grados. Todo eso durante diez días seguidos.
Después de ese tiempo, los investigadores volvieron a evaluar el peso de los voluntarios. Los resultados demostraron que la exposición frecuente al frío puede ayudar a perder peso. Las personas que estuvieron cerca de 10 a 15 minutos en un ambiente refrigerado y los que montaron una bicicleta, produjeron la misma cantidad de las hormonas. O sea: quedarse bajo un aire acondicionado de 15 grados puede tener la misma efectividad de montar una bicicleta y salir sudando por allí.
La explicación, según el estudio, es que cuando nuestro cuerpo se enfría empieza a generar más grasa marrón, que es la responsable por estimular la quema de energía. Ella también ayuda a mantener el organismo con la temperatura corporal adecuada.
¿Qué prefieres, montar en una bici o pasar un poco de frío?
FUENTE: Raquel Bellini