Mientras unos sufren con el exceso de peso, otros pueden comer todo lo que quieran sin preocupaciones con la báscula. Hay especialistas que afirman que todo esto tiene que ver con el metabolismo de cada persona. Algunos son lentos y otros más acelerados. Pero, ¿será esto verdad?
Un estudio llevado a cabo por estudiantes de Massachusetts Institute of Technology consiguió revelar que es lo que realmente provoca que algunas personas tengan la tendencia de ser gordas y otras delgadas. Lo mejor de todo es que el estudio también consiguió la fórmula para alterar esta tendencia.
La investigación ha demostrado que la clave de este problema está en los genes, en una región conocida por la ciencia como FTO. Los genes ubicados en esta región hacen que algunas personas tengan un organismo más lento y con una mayor tendencia a acumular grasa.
Ok. Muchos doctores al leer esta nota van pensar: ¿Cuál es la novedad? Y realmente están en lo cierto. La ciencia ya había descubierto hace mucho tiempo sobre el FTO. Pero, el error de los especialistas estaba en la asociación. Es que muchos estudios intentaron conectar la región FTO con los circuitos cerebrales que controlan el apetito o la propensión a ejercitarse
Pero, los nuevos resultados del análisis revelan algo totalmente diferente: la región asociada a la obesidad actúa principalmente como progenitora de adipocitos, y no tiene ninguna relación con el cerebro.
Melina Claussnitzer, autora del estudio, explica que la única cosa que hace que alguien sea gordo o delgado es una alteración en una letra del gen. Cuando la persona tiene la suerte de tener la letra T (Timina), las células queman energía con más facilidad. Sin embargo, cuando se tiene la C (Cistosina), la capacidad de quemar energía disminuye drásticamente.
Para cambiar este cuadro los científicos tienen que cambiar el gen de las personas. Pero, el proceso no es nada simple. Desafortunadamente, tenemos que esperar algunos años para que estos cambios puedan ser aplicados a nuestros organismos.