El servicio de taxis Uber X, que funciona por medio de una app, obtuvo el jueves una licencia experimental en Pennsylvania, aunque las autoridades le advirtieron que debía "abandonar sus prácticas anárquicas" y cumplir con las leyes locales.
La Comisión de Servicios Públicos de Pennsylvania dijo que la industria de taxis del estado aprecia la innovación, pero que la licencia de Uber X será por dos años y será su "última oportunidad" para acatar las normas de seguridad, pólizas de seguro y fijación de precios.
"La innovación por sí sola no es excusa para violar la ley, al igual que una manera innovadora de robar bancos no debe ser alentada ni aceptada", dijo uno de los miembros de la comisión, John H. Cawley.
Con la decisión de cuatro votos a favor y uno en contra, el servicio de taxis a pedido, que funciona mediante una aplicación en el teléfono celular, podrá prestar servicio en el área de Pittsburgh y en otras partes de Pennsylvania, pero no en Filadelfia, donde la autoridad de transporte administra el servicio de taxis.
La Autoridad de Transporte de Filadelfia ha estado enfrentada a Uber X, remolcándole sus vehículos y emitiéndole multas de hasta 1.000 dólares. La agencia considera que Uber no es más que un servicio de transporte ilegal ya que los taxistas no cuentan con una licencia oficial, que a veces llegan a costar hasta medio millón de dólares.
Uber ha empezado a rodar en varias ciudades del país, enfrentándose a las autoridades de transporte de Las Vegas, Chicago y Miami al tiempo que los reguladores debaten si dejarla operar y bajo qué normas. El sector taxista, entretanto, ha estado resistiendo al nuevo servicio a fin de defender a quienes se ganan la vida conduciendo taxis.
Uber ha denunciado las restricciones.
"Esas normas fueron redactadas hace décadas", dijo Taylor Bennett, portavoz de Uber X. "Estamos tratando de redactar nuevas leyes que se ajusten a este nuevo modelo, que le dé a la gente más alternativas, y que le dé a los innovadores la oportunidad de fundar sus propias empresas".