Harry Quinn, especialista en hidrocarburos, asegura que el incremento considerable en los precios de combustible se debió a la presencia de los huracanes en Estados Unidos y en el Caribe; por este motivo las refinerías suspendieron labores y se dejó de producir la gasolina y diésel. El crudo no aumentó, fueron los refinados.
FUENTE: Álvaro Alvarado