Reyyan se para frente a la familia Sadoglu ante la mira atenta de todos. Reyyan les dice que tomó una decisión y dice "nunca pude ser quien quería ser; alguien fuerte, alguien que pudiera pararse sola, quería ser una mujer independiente y feliz, nunca pude; siempre hubo algo que mató mis sueños"; mientras descargaba sus emociones, llegó Miran.
Reyyan exclama que quiere vivir su vida sola sin la intervención de la familia Sadoglu.
Finalmente Reyyan camina hacia la salida, y pasa al lado de Miran sin decirle nada; al salir la familia intenta convencerla, pero Reyyan dice que no dejará su destino en manos de otras personas.