La enorme importancia de la robusta derecha cristiana de Iowa en la elección del abanderado presidencial republicano es una realidad política que no pasó desapercibida a los posibles aspirantes al 2016, que el sábado intentaron llamar la atención durante un encuentro de conservadores en el estado, uno de los primeros escenarios del proceso electoral interno.
Los gobernadores Chris Christie, de Nueva Jersey, y Scott Walker, de Wisconsin; los ex gobernadores Rick Perry, de Texas, y Mike Huckabee, de Arkansas; el senador Ted Cruz, de Texas, y muchas otras personalidades políticas, convirtieron el Foro de la Libertad de Iowa en el arranque no oficial de la próxima campaña republicana para la integración de los caucuses (asambleas partidarias) en el estado.
Más de 1.000 conservadores religiosos se dieron cita en un remozado teatro para escuchar las políticas y valores de los posibles aspirantes a la candidatura presidencial republicana.
Christie fue quizá quien más tenía que ganar o perder con su presentación en el foro. Considerado en algunos círculos del Partido Republicano un moderado y favorito de la corriente principal republicana en otros, intentó convencer de su figura a las bases de activistas conservadores al afirmar que la confianza es más importante que la coincidencia total.
"Si quieren un candidato que coincida cien por cien con ustedes, les daré una idea: vayan a casa y mírense al espejo. Ustedes son la única persona con la que están de acuerdo cien por cien ", afirmó. "Saben quién soy, conocen siempre cuál es mi creencia y conocen siempre mis posturas".
En respaldo a sus credenciales conservadoras, Christie proclamó su oposición al matrimonio entre parejas del mismo sexo y al derecho al aborto.
También rechazó que los republicanos podrían ser competitivos en los estados tradicionalmente demócratas si abandonan su oposición al derecho al aborto. "Soy una prueba viviente", declaró.
Por su parte, Cruz citó la Biblia cuando desafió a los integrantes de las asambleas partidarias a que apoyen solamente a aspirantes a la candidatura presidencial que tengan un demostrado historial conservador.
"¿Saben qué?", dijo, "Hablar es fácil. Las palabras nos indican que hay que conocer a los otros por sus acciones... Miren a todos los aspirantes a los ojos y digan 'no me digas palabras, muéstrame hechos'''.
Huckabee, al tiempo que censuró la política exterior y otras medidas del presidente Barack Obama, advirtió de los peligros de una pugna interna en el partido. "No necesitamos pasar los próximos dos años golpeándonos unos a los otros en la filas conservadoras. Necesitamos decir a Estados Unidos lo que está bien en el país", afirmó.
Perry también mencionó la parte final del gobierno de Obama: "Tengo el presentimiento de que después de seis años de inconformidad, mediocridad y declinación, una corrección lenta del curso no es lo que buscarán los electores en 2016".
Walker presentó lo hecho por su gobierno como decretar la identificación de los electores e iniciativas para restringir la portación oculta de armas y el aborto, todos temas de gran interés para el auditorio conservador. Para muchos republicanos, Walker es más conocido por repeler un intento revocatorio en su contra y después ganar la reelección.