Ante el rechazo que mantienen los indígenas de la comarca Ngäbe Buglé, por el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, reiteró este martes que el Gobierno ratifica su posición de diálogo.
Aseguró que el polémico proyecto no iniciará operaciones hasta lograr un acuerdo, "yo ratífico mi compromiso de que esa planta no va a entrar en operación hasta que se concluya el diálogo y se llegue a un acuerdo final con los pueblos originarios, representados por su autoridades tradicionales", enfatizó el mandatario.
Indicó que el proceso de desalojo de los indígenas que se encontraban en el área de Barro Blanco, se hizo con el objetivo de proteger a las personas durante el llenado.
"Se solicitó el traslado a las pocas personas que estaban, en su mayoría mujeres y niños, a la casa del sacerdote en Tolé, donde están en este momento, no hubo ninguna situación, fue algo totalmente cívico, con diálogo y lo que se está haciendo es protegiendo a los ciudadanos porque al hacerse estas pruebas los niveles del lago van a subir y no queremos que nadie esté en riesgo", declaró.
Cabe señalar que los indígenas mantienen cierres de vía en el sector de Gualaquita, Barranco Adentro, Sixaola entre otras áreas, en rechazo al proyecto, alegando violación a los derechos humanos, represión por parte de Gobierno.