El veterano Samuel L. Jackson no ha dudado en bromear sobre el grave accidente que sufrió recientemente durante un rodaje en Alemania, ya que lejos de quejarse del dolor producido por la rotura de los ligamentos de su hombro, el actor ha lamentado en tono jocoso que la lesión le impida volver a mostrar ante las cámaras las bondades de su cuerpo desnudo.
"Cuando sufrí esta aparatosa caída, lo primero que sentí es que el mundo se me caía encima. El dolor era insoportable, aunque con el tiempo se fue mitigando. Pero fue en ese momento cuando pensé en las peores consecuencias de todo el asunto, el hecho de que tenía que decir adiós a todas aquellas escenas en las que me planteaba aparecer desnudo o por lo menos sin camiseta. ¡Qué desgracia!", bromeó la estrella de Hollywood en el programa de televisión del presentador David Letterman.
A pesar de las adversidades que tiene que soportar en el plano físico, el consagrado intérprete insiste en que a sus 64 años todavía se ve con fuerzas para seguir protagonizando escenas de acción, una razón de peso que le lleva a someterse a cualquier tipo de riesgos para seguir trabajando y, sobre todo, a no contemplar una posible retirada en los próximos años.
"Me encanta mi trabajo y me siento muy afortunado por las oportunidades que sigo teniendo para rodar películas. Creo que me queda cuerda para rato si la gente quiere seguir viéndome. Yo estoy dispuesto a hacer lo que sea en mis películas para que los productores me sigan llamando. En mi última cinta ['Big Game'] me meten en un congelador, el congelador lo meten en un helicóptero y luego lo tiran desde las alturas. Imagínate lo que estoy dispuesto a hacer por mi trabajo", explicó.