CARACAS ( AFP ) Venezuela anunció el miércoles que revisará su participación en los diálogos de paz entre Colombia y la guerrilla de las FARC, y advirtió de un descarrilamiento de las relaciones bilaterales, tras rechazar el encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos y el líder opositor venezolano, Henrique Capriles.
"Sin duda alguna que la situación que hoy se ha presentado (con el encuentro entre Santos y Capriles) nos obliga a nosotros a revisar la participación de Venezuela como facilitador en ese acuerdo de paz", indicó el canciller, Elías Jaua, al canal oficial VTV al término de una reunión de ministros con el presidente Nicolás Maduro.
Según Jaua, Maduro solicitó el regreso a Caracas del embajador Roy Chaderton, comisionado venezolano en los diálogos de paz entre las FARC y Bogotá que se realizan en Cuba desde noviembre de 2012, para "hacer una evaluación completa" de la situación.
"Es muy difícil trabajar por la paz de un pueblo hermano cuando desde las más altas instituciones de ese pueblo hermano se estimula y alienta la desestabilización en Venezuela", acotó el canciller.
"Nosotros no tenemos más que lamentar profundamente que el presidente Santos haya dado un paso que de manera dolorosa, debemos decirlo, nos va a llevar a un descarrilamiento de las buenas relaciones que tenemos", advirtió Jaua.
Santos recibió este miércoles a Capriles en la Casa de Nariño, sede de la presidencia en Bogotá, y del encuentro privado se publicó solo una foto de ambos. El líder opositor también se reunió con un grupo de legisladores en el Congreso colombiano.
Capriles, gobernador del estado Miranda (norte), pidió apoyo para que se cumpla una auditoría de las elecciones que perdió el 14 de abril ante Maduro por un reducido margen de 1,49% de los votos y que impugnó al denunciar irregularidades.
"Fue una farsa la auditoría que se montó", dijo en referencia a un proceso que inició el Consejo Nacional Electoral, insistiendo en que "quienes hoy están al frente del gobierno (venezolano) se robaron las elecciones".
Momentos antes, el presidente del Congreso venezolano, Diosdado Cabello, estimó que Santos "está poniendo una bomba al tren de las buenas relaciones" con Venezuela y le da un revés a los esfuerzos que realizó el fallecido presidente Hugo Chávez en favor de los diálogos de paz.
"Mucho de lo que se está firmando ahora entre las FARC y el gobierno colombiano tiene que ver con el esfuerzo que hizo el presidente Chávez y ahora el presidente Santos le mete una patada a la mesa recibiendo a alguien que está en contra de la paz en Venezuela", agregó Cabello.
Venezuela junto con Chile participan como países acompañantes en las conversaciones de paz, mientras Noruega y Cuba como naciones garantes.
El domingo en La Habana, las FARC y Colombia acordaron implementar una "reforma rural integral" durante los próximos años en Colombia, al tratar el más espinoso de los cinco puntos que se revisarán en el proceso de paz.
Las conversaciones se reanudarán el 11 de junio en La Habana, donde se pretenden discutir la participación política de la guerrilla, el tema de las drogas ilícitas, el abandono de las armas y la reparación a las víctimas del conflicto.
Según Cabello, Capriles viajó a Bogotá para recibir "instrucciones" del expresidente Alvaro Uribe y del asesor político venezolano, J.J Rendón "para atacar al pueblo de Venezuela".
En varias ocasiones, Maduro ha acusado a ambas personalidades de conspirar contra su gobierno.
"Se confirma que desde Bogotá hay una conspiración abierta contra la paz en Venezuela", agregó Jaua.
Colombia y Venezuela reanudaron sus nexos diplomáticos en agosto de 2010, con la llegada al poder de Santos y tras años de tensas relaciones entre Chávez y Uribe (2002-2010).
Cabello, primer vicepresidente del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), además rechazó las "atenciones" que Santos "le da a una persona que está incurso en cualquier cantidad de atropellos en Venezuela, inclusive en los asesinatos del 15 y 16 de abril".
Cabello se refirió a las diez muertes que dejaron las protestas opositoras en rechazo a los resultados de los comicios presidenciales, según un balance del gobierno.
FUENTE: Agencia AFP