Uno de cada cinco jóvenes panameños de entre 12 y 17 años no acude a la escuela, lo que les hace vulnerables a ingresar en organizaciones criminales a las que en ocasiones llegan a admirar, aseguraron este miércoles en Panamá varios expertos.
" Un 19,9% de los jóvenes (entre 12 y 17 años) que deberían estar en educación secundaria no están, por lo tanto significa condenarlos a reproducir la pobreza ", dijo a periodistas Alma Jenkins, especialista en monitoreo y planificación de Unicef en Panamá.
La falta de educación en este segmento de adolescentes los hace especialmente vulnerables al crimen organizado, que aprovechando su condición de pobreza busca utilizarlos para sus actividades criminales a cambio de dinero, según Jenkins.
"El crimen organizado y todas las otras actividades (ilícitas) también manejan esta información y entonces tienen una oferta atractiva (para los jóvenes) por falta de una alternativa real, que es la que debe ofrecer el Estado", añadió.
La funcionaria de Unicef hizo estas declaraciones durante un foro organizado por el Observatorio de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia en Panamá (Odena), que reúne a varias agrupaciones de la sociedad civil panameña.
Según los expertos, la deserción escolar se debe principalmente a que los jóvenes no tienen los recursos para mantenerse en la escuela, lo que obliga a muchos a trabajar, especialmente en el sector informal.
El 28% de estos jóvenes reporta que uno de sus padres tampoco terminó la educación secundaria, por lo que "están reproduciendo de alguna manera lo que ellos han tenido como contexto familiar", manifestó Jenkins.
Los especialistas sostienen que Panamá requiere modelos educativos más flexibles e inclusivos para hacerlos atractivos para los adolescentes, especialmente a los indígenas, que muchas veces no pueden estudiar en sus idiomas originarios, lo que dificulta su integración.
"Hay una tendencia en los jóvenes a resaltar la calidad de vida y el poder económico que adquieren muchos narcotraficantes, capos o pandilleros sin haber pisado la escuela", dijo a la AFP Juan Carlos Córdoba, coordinador de Odena.
Según las autoridades, Panamá tiene un índice de 17,2 homicidios por cada 100.000 habitantes.
La mayoría de esos asesinatos están vinculados con las cerca de 200 pandillas que operan en Panamá, ligadas al crimen organizado y el narcotráfico, en un país considerado la puerta centroamericana del tráfico de cocaína desde Suramérica a Estados Unidos.
"En vez de aspirar a ser bombero, policía o arquitecto valoran mucho al que no ha invertido años en una educación formal pero que vive bien y tiene un carro producto de actividades criminales y eso es un gran peligro", aseguró Córdoba.
FUENTE: AFP