El Gobierno de Panamá prorrogó una vez más la suspensión de vuelos internacionales, en esta ocasión por un periodo de 19 días calendario.
Para viajar, el pasajero debe presentar a la aerolínea el certificado de prueba de hisopado, con un máximo de 96 horas previo al abordaje. Además, deberá cumplir con las medidas de bioseguridad establecidas por el Ministerio de Salud.
Días después de registrarse el primer caso de COVID-19 en Panamá, las autoridades ordenaron la suspensión de llegadas y salidas de vuelos internacionales “por motivos de salud pública”, permitiendo únicamente los vuelos para transporte de carga, productos y equipos médicos e insumos, así como los vuelos humanitarios.
El pasado mes de agosto el Aeropuerto Internacional de Tocumen habilitó un Centro de Operaciones Controladas para la interconexión de aviación comercial internacional.