Unidades del Servicio Nacional de Migración negaron el ingreso al Aeropuerto Internacional de Tocumen a un pasajero de nacionalidad colombiana, tras confirmarse su vinculación con las estructuras criminales Tren de Aragua y La Inmaculada.
Durante la entrevista de control surgieron señales de alerta: explicó haber solicitado previamente refugio por amenazas del grupo La Inmaculada. Además, portaba símbolos asociados a organizaciones delictivas.
Con fundamento en el artículo 50 del Decreto Ley 3 del 22 de febrero de 2008, por existir motivos fundados de afectación a la seguridad y al orden público, se le negó el ingreso y fue devuelto a su país de origen.