Gracias a la popularidad de series como 'El Internado' o 'El barco', Blanca Suárez se coronó como una de las grandes estrellas juveniles del momento antes de dar el salto a papeles más adultos convirtiéndose en chica Almodóvar gracias a 'La piel que habito' y de conquistar de nuevo la pequeña pantalla con la miniserie 'Lo que escondían sus ojos'.
Ahora la guapa actriz ha ido un paso más allá protagonizando la primera serie de Netflix producida en España, 'Las chicas del cable', una historia sobre las telefonistas de una gran compañía ambientada en los años 20 que se emite ya en más de 190 países, convirtiéndola automáticamente en uno de los rostros más populares -y bellos- de la escena interpretativa actual. Pero por el momento, ella no tiene previsto aprovechar el tirón de su último trabajo para probar suerte al otro lado del Atlántico, como ya han hecho su antigua compañera de reparto Ana de Armas -coincidieron en 'El Internado'- o la mítica Penélope Cruz.
"No tengo ningún objetivo. Siempre me he movido según lo que ha ido ocurriendo en mi vida. Tener planes cerrados no lleva a ningún lado, pero sí es verdad que Netflix te abre las puertas, ya no de Estados Unidos, sino del mundo entero. A lo mejor ya no es tan necesario, ya que ellos han venido aquí a trabajar con nosotros, tener la ambición de querer dar el salto sí o sí", apunta la intérprete de forma evasiva en una entrevista al portal ecoteuve cuando le plantean la pregunta inevitable: para cuándo el desembarco en la meca del cine. Sin embargo, Blanca tampoco peca de ingenua y reconoce que todo depende del tipo de oferta que se cruzara en su camino.
"Me encantaría trabajar allí por los proyectos que son capaces de hacer, que aquí por medios o por dinero no alcanzamos".De momento, Blanca ya tiene asegurada una tercera temporada de 'Las chicas del cable' y después, el tiempo dirá hacia donde se encaminan los pasos de la actriz.
FUENTE: BANG showbiz