Walter Mendoza de 74 años ya no dormirá en las aceras cercanas a la Procuraduría de la Nación en el corregimiento de Calidonia. Sus días cambiaron desde que llegó al Hogar Luz y Vida donde ahora tiene qué comer y un lugar para descansar dignamente.
Mendoza sobrevivía de su trabajo informal de lavar carros, pero a su avanzada edad y el deterioro de la salud lo obligó a pernoctar en las aceras de la calle 32, Avenida Perú y la Básilica Menor Don Bosco.
El Ministerio Público informó que el anciano fue trasladado en menos de un mes al hogar, mediante la gestión de la Dirección de Bienestar Social de la dirección de recursos humanos y por orden la procuradora de la Nación, Kenia Porcell.
Este Hogar ubicado en Paraíso atiende al menos 50 ancianos abandonados y que no cuentan con familiares o sustento.Allí tienen acceso a una sala descanso y hasta un salón para fisioterapia entre otras comodidades.
En Panamá, el artículo 148 del Código Penal establece como delito el abandono de niños y otras personas incapaces de velar por su seguridad y su salud.
FUENTE: Irma Rodríguez Reyes