No se han hecho esperar las reacciones por la juramentación récord del exmandatario panameño Ricardo Martinelli como diputado del Parlamento Centroamericano. A sólo horas de haber abandonado la silla presidencial, Martinelli se convirtió este martes en un diputado más de este organismo, pese a que en el pasado lo calificó como una “cueva de ladrones” e “inmunidades”.
Martinelli viajó a Guatemala, país sede del Parlacen, y tras su juramentación expresó que sus palabras contra el organismo se debieron a que no conocía todas las funciones del Parlacen, retractándose de lo dicho.
El expresidente panameño, quien gobernó durante el período 2009-2014, al inicio de su administración ordenó el retiro de Panamá del Parlacen, sometiendo a aprobación de la Asamblea Nacional un proyecto para dejar sin efecto las leyes que permitieron la adhesión del país a ese foro regional. Posteriormente un fallo de la Corte Suprema de Justicia ordenó el reintegro del país.
Ante los supuestos de que su apresurada juramentación en el Parlacen se debió a su interés en la inmunidad que éste organismo ofrece, Martinelli rechazó esto y aseguró que su vida “es un libro abierto”.