Ahorrar en la cocina no implica renunciar a consumir alimentos saludables. Cada vez más nutricionistas recomiendan el uso estratégico del congelador como una solución práctica para optimizar el presupuesto familiar, reducir el desperdicio de comidas y ganar tiempo en la preparación diaria de las comidas.
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Organización en alimentos que marca la diferencia
Entre las técnicas más utilizadas se encuentran el batch cooking y el meal prep. El batch cooking consiste en preparar alimentos por lotes, como arroz, frijoles, carnes o pescados, para almacenarlos en refrigeración o congelación y utilizarlos durante la semana. El meal prep, en cambio, permite dejar comidas completas ya porcionadas en envases individuales, listas para llevar al trabajo, la escuela o consumir en casa.
Estas preparaciones pueden conservarse congeladas entre tres y seis meses, dependiendo del alimento y el método de almacenamiento.
Qué alimentos se pueden congelar
Vegetales como zanahoria y brócoli, frutas como piña y melón, y tubérculos como yuca, ñame y papa se conservan bien al congelarse. En el caso de los tubérculos, la cocción previa y congelación ayuda a mantener su textura y puede aportar beneficios al control de la glucosa.
Asimismo, proteínas como el pollo guisado pueden congelarse en porciones pequeñas, facilitando la preparación de platos completos y balanceados. Con planificación y orden, la congelación se convierte en una aliada para ahorrar dinero, reducir el estrés y mejorar la alimentación en el hogar.