Todos nos casamos con el objetivo de vivir juntos hasta que la muerte nos separe. Sin embargo, por falta de sabiduría o de comprensión, muchas parejas acaban destruyendo sus matrimonios con sus propias manos. Para evitar que esto pase en tu casamiento, hicimos un recopilado de los 4 principales motivos de separaciones.
Dinero
Sabemos que el amor es más importante que todo en esta vida, pero si piensas en casarte, es importante que los dos trabajen o tengan al menos dos fuentes de ingresos. Esto porque si algo pasa y uno pierde el empleo, el otro tiene como mantener la casa. O, si ocurre una crisis, tienen otra fuente de recursos para por lo menos tener algo que comer. Porque, desafortunadamente, el amor no te llena la barriga.
El primer hijo nació en los primeros 6 meses de casados
Casarse de urgencia porque está embarazada no es muy romántico. Principalmente, cuando el embarazo no fue planeado. Los primeros meses de matrimonio fueron hechos para la adaptación de la pareja. Si los dos ya tienen un hijo para cuidar, pierden el tiempo precioso para conocerse, adaptarse y el romanticismo.
No tienen la misma religión
Cuando una pareja no tiene la misma fe o religión, la situación es muy complicada. Este ya es un buen indicio que algo no va a salir bien. O uno abre mano de sus ideologías para seguir la del otro o en algún momento esto va a pesar.
Viven en ciudades distintas
Es súper comprensible que tu esposo necesita vivir durante algunos meses en otro país o ciudad para estudiar un idioma, trabajar, hacer un curso o cuidar de algún pariente enfermo. Pero, para todo hay un límite de tiempo. Para salvar una relación a distancia solo hay una solución: uno de los dos tiene que abrir mano de la vida personal, hacer las maletas y acompañar al otro en la nueva aventura.
FUENTE: Raquel Bellini